Una, como siempre, con un gran respeto, como los que su raza acostumbran a tener, le dijo a la otra:
-¡Usted!, avizore aquel montículo de arena, y mire como yo solita capturo a mi presa.
Y como siempre, típico de la especie, la otra salió medio volando a quitarle aquella lombriz.
-¡Usted!, avizore aquel montículo de arena, y mire como yo solita capturo a mi presa.
Y como siempre, típico de la especie, la otra salió medio volando a quitarle aquella lombriz.

me gusta mucho!!!!!
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