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27 de noviembre de 2014

Aparentar (ENTC)

 
Ilustración: Rosa Iglesias

Mi participación para ENTC: en el camarote 115 del Titanic.

En el puente de mando del Ttitanic el capitán seguía aferrado al timón mientras se volvía a colocar bien la gorra. En el bar un camarero sujetaba la copa del único borracho que quedaba sentado frente a la barra, dándole la misma inclinación que había tomado el barco. Aquellos dos castos jóvenes por fin estaban juntos en aquel largo banco aunque la chica interponía entre sus labios un abanico blanco de madera. La orquesta seguía tocando, amontonados, mirando con cierto respeto al piano que amenazaba con seguir su misma trayectoria. El chico de mantenimiento movía los cuadros hasta ponerlos rectos respecto al nuevo horizonte. Y todo esto pasaba mientras que en el camarote 115 un as de picas empezaba a emerger de la manga de mi chaqueta. Los molestos cigarrillos, a medio apagar, empezaban a flotar. Todos teníamos en los parpados pequeñas burbujitas de aire y mirábamos absortos al infinito. Nos esforzábamos, sin mucho existo, en aparentar que estábamos vivos.

30 de abril de 2012

Amor profundo

Me desperté inmerso en un mar de lágrimas, todo era oscuridad. Buceé por los pasillos desolados; decenas de cuerpos se agolpaban en el techo. Podía oler tu dolor, tenía que encontrarte para pedirte perdón. Tras varias horas de incansable búsqueda, me percaté de lo que había pasado. El pececito amarillo que me seguía a todas partes me dio la señal de alarma. Te cogí entre mis manos y nadaste entre mis etéreos dedos. Entonces me miraste con ojos cristalinos y te abriste paso por una ventanita rota. Te seguí; fuiste hacia el fondo del mar, hacia una pequeñita luz que se vislumbrada en aquel desconocido horizonte.