Sigo observando mi trocito de cielo que
encontró el niño de gafas verdes cuando cayó al suelo del parque
junto a las hojas de mi árbol preferido. Lo tiene envuelto en su
roída bufanda azul. Por las noches lo pone bajo su almohada y sueña
que es Superman. Yo es cuando intento recuperarlo, pero el pánico se
apodera de él al ver mis largas y escuálidas manos acercándose a
su rostro. Creo que un día de estos optaré por arrancar un pedacito
del niño para rellenar el hueco que tanto añoro y volver a soñar
con un mundo puro.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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9 de noviembre de 2016
17 de mayo de 2016
Rozando el final del mundo (REC)
Desde el otro lado del planeta no se
ven las estrellas ni las lunas, ni siquiera con los telescopios más
potentes. Cuenta una leyenda que desde lo alto del monte Saritnem uno
puede alzar las manos y tocar la nada. Mi jardín está justo en el
lado opuesto de ese monte. A veces, cuando me tumbo en el césped
para contemplar pasar las nubes, siento que unas manos invisibles
acarician mi espalda.
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2 de abril de 2014
La esfera negra (REC 1/2)
Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero con sus propias manos. Tras el agotador esfuerzo vio que el cuerpo del prisionero se había transformado en una gran esfera negra. Esa esfera parecía estar leyendo su mente. Sabía que si la tocaba nada bueno ocurriría. Aún así metió sus manos dentro de ella. Entonces escuchó pasos que provenían del pasillo de arriba y el crujir de los escalones que bajaban al sótano. Alguien igual a él abrió la puerta, y todo empezó a tener sentido cuando puso sus manos sobre su cuello.
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19 de diciembre de 2013
Esperando el autobus (REC I)
Quizás mañana pare el autobús y pueda irme de aquí. Quizás la gente me haga caso hoy. A veces pienso que soy invisible. Ayer perdí mi sombra. Todos pasan de largo; no saben que existo. ¿He existido alguna vez? Ayer fue horrible. No podía ver a nadie aunque sus ropas caminaban huecas y los coches circulaban vacíos. Anteayer unas manos invisibles agarraban mis brazos y pies y tiraban con fuerza mientras otras acariciaban mi cuerpo. Mañana, quizás hoy vuelva a escuchar esos golpes que traen esas sombras sin forma humana. ¿Hoy?, hoy el autobús no ha parado.
26 de junio de 2012
A veces (Finalista Triple-C)
Imagen del ilustrador Pablo Pavezka.
A veces me gustaría cortarte la lengua para que vieses lo que siento cuando quiero hablar y no me dejas. A veces te cortaría los párpados para que pudieras ver, siempre, lo que sufro a tu lado. A veces cortaría tus manos para que aprendieras que se puede hablar sin usarlas. A veces desearía arrancarte vivo el corazón para que comprobases que también duele, y así apreciarías cada latido, podría ser el último. A veces te amputaría las piernas para que te dieras cuenta de lo que se sufre sin poder ir a ningún sitio. A veces me dan ganas de rajar, y ampliar, tu boca para que sonrías alguna vez por algún motivo, y no sólo para burlarte de mí. A veces te abriría en canal para sacarte las tripas y poder meterlas en tu boca para que te tragases toda la mierda que he tenido que aguantar yo. A veces… a veces… todo se hace realidad.
14 de junio de 2012
De tal palo, tal astilla(REC)
-Por lo que más quieras lávate bien esas manos antes de acostarte, que tienes los dedos llenos de mocos, que luego los vas dejando pegarlos en la pared, que parece ya un collage. Espero que hayas hecho los deberes y no me lleguen quejas de tu profesor de lengua. No arrugues los pantalones cuando te los quites; déjalos sobre la silla bien estirados. Prepara la cartera con los libros de mañana, ya sabes que te cuesta despertar. Los dientes, los dientes también, que no se te olvide. ¡Parece mentira que tengas ya cinco años...! Apaga la luz al salir, que te pareces a tu padre, siempre despistado.
-¡Puta, cierra tu sucia boca!
-¡Puta, cierra tu sucia boca!
1 de diciembre de 2011
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