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11 de octubre de 2016

Dulce voz (REC)

Poco antes de que los domingos fueran amargos escuchaba por teléfono su dulce voz todas las semanas a la misma hora: “Hola papá. Te quiero mucho. Adiós papá” Ahora el silencio que no lo rompe ni la cucharilla removiendo el azúcar de una taza de gélido café, invade toda la sala que rodea al teléfono. Miro su fotografía y me pregunto si realmente mereció la pena irme a trabajar fuera durante un año. Descuelgo el teléfono y vuelvo a escuchar su último mensaje: “Hola papá. Te quiero mucho. Adiós papá”

15 de septiembre de 2014

El señor Smith (REC)

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz, le dibujé sin rechistar. Entonces me dijo que ya era el señor Smith; que me desnudara; que ya no era mi papá.

5 de marzo de 2014

Fin de semana con mamá (REC 1/3)

Tanto visitante inesperado estaba echando a perder el fin de semana con mamá. Ella decía que eran clientes importantes de la empresa donde trabajaba. Tenía que sacar dinero extra para poder irnos muy lejos estas vacaciones. Yo creo que no son clientes; son psicólogos, como los que me trataban a mí y resoplaban tanto al verme. Lo de ser puta no tiene que ser fácil tampoco. Ya va por el tercer psicólogo en menos de una hora y el cuarto está esperando en el comedor. Creo que es un caso perdido, como dice papá.

12 de febrero de 2014

Huerto de regadío (REC)

Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola. Papá dijo que era para mí. Lo puso en medio del salón. A los pocos días brotó una chica joven. Esta vez papá se encargó de subirla a casa sin pedir ayuda a los vecinos. Le cogió mucho cariño; nunca antes había besado tanto a un fruto recogido del huerto. Sería mi profesora de piano. Pasaron dos semanas y mamá recolectó del huerto una escopeta, de esas que hacen ruido de verdad “pum pum pum” y te despiertan a media noche. A la mañana siguiente mamá plantó a papá. Entonces le pregunté si también teníamos que regarlo con frecuencia.

20 de noviembre de 2013

¿Hay alguien ahí? (REC)


-Papá, ¿tú no tienes frío? Nosotras estamos heladas.
-No. Yo ya no tengo ni frío ni calor.
-¿Y por qué sigues poniéndote la bata que te regaló mamá todas las noches aun siendo verano?
[...]
-¿Fumas mucho allí?
-No. Ya no necesito fumar ni beber.
-¿Y por qué todas las mañanas  aparece una copa de vino vacía en tu mesilla?
[...]
-¿Hay alguien ahí?
-Sí.
-Si realmente eres papá haznos una señal. ¡Manifiéstate!

23 de octubre de 2013

La próxima (REC)


-Sí, papá, ¿y esa?
-Esa es la de la tendera. Fue pregonando por todo el pueblo que mamá estaba embarazada cuando ni siquiera habíamos llamado a la cigüeña.
-¿Y aquella?
-Esa es de la alcaldesa. Despidió a mamá de la biblioteca porque no quería que te diese la teta.
-¿Y esa otra?
-Esa es cosa de mamá. Que te lo explique después ella.
-¿Y todos esos marcos vacíos?
-Esos son para las próximas cabezas.
-¿Y cuál será la próxima?
-No sé... ¿quizás tu profesora de matemáticas?
-Mmm... ¡Vale! Y después puedes cortar la de la profesora de inglés; nunca la entiendo.

27 de junio de 2013

Hambre (REC)



-Somos dos tíos fuertes, ¿a que sí?
-Si papá, lo aguantamos todo.
-¿Te queda algún caramelo?
-No.
-Bueno, da igual.
 -¿Por qué está sentada esta señora tan fea en la mesa? ¿Quién es?
-Es la muerte.
-¿Ella también tiene hambre? ¿Fue la que se comió a mamá?
-Siempre tiene hambre.
-¡Pues que espere!, que nosotros lo aguantamos todo, ¿a que sí papá?

24 de junio de 2013

Palabra acertada (REC II)


Desde entonces papá ya nunca juega con él. Mamá no le deja acercarse si no es con ella. Cuando le asea y le peina en la cama, él juega con papá sin que mamá se de cuenta. Va susurrándole palabras al oído y cuando papá suelta una lágrima es que la ha acertado.

21 de junio de 2013

Otro papá (REC I)

Desde entonces papá ya nunca juega con él; se enfadó mucho. Tal vez no tuvo que coger su móvil. Mamá dice que hizo bien, que tiene que aprender a leer, y cualquier cosa con la que pueda practicar es bueno, aunque sean unos mensajes del móvil de papá. Todos los días baja al sótano donde mamá lo dejó castigado. Quiere pedirle perdón. Pero papá sigue balanceándose en esos raros columpios que agarran por el cuello. Mamá le consuela y le promete que pronto vendrá otro nuevo papá con el que poder jugar: “¿A que ya no te acuerdas de los primeros papás? Déjalos tranquilos y arréglate la pajarita”

3 de mayo de 2013

Vendedores de almas (REC III)

Disfrazado de vendedora de manzanas papá fue recibiendo a los invitados. Mamá, que estaba disfrazada de vendedora de cebollas los miraba a todos de arriba a abajo, en especial a las mujeres. El jefe de papá vino disfrazado de vendedor de cuchillos. Un señor, que tenía que ser muy amigo de mamá porque le cogió del brazo nada más llegar, venía de vendedor de ilusiones. Mi tío vino de vendedor de sonrisas, con la botella medio llena. Yo me quedé callado en aquella cama estrecha que me habían instalado en medio del salón; observándolo todo; viendo como todos vendían y nadie compraba.

11 de febrero de 2013

Alas para ver (REC II)

Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel. Mamá sonríe mientras la mece. La abuela sigue tejiendo un jersey infinito al ritmo de una nana. El abuelo, con la oreja pegada a la radio apagada, pasa sin leer las páginas del mismo periódico. Papá nos mira a todos con los ojos rojos, sin decir palabra, da miedo. Me acerco a la cuna para intentar ver a mi nueva hermanita, pero no está... nunca está. Entonces giro la cabeza y me miro al espejo que está al lado de la cuna; aún no me han nacido las alas.

17 de enero de 2013

Berrinches (REC)


A ver si consigue así que papá no haga más el indio cuando salimos de compras. ¡Qué le esconda los cigarros ya! ¡Qué bien nos quitaba él las golosinas antes!, cuando nos portábamos mal, cuando le llamábamos padre. Sus pataletas y berrinches, cuando se tira de la silla de ruedas en mitad del pasillo, son insoportables.

10 de diciembre de 2012

Despistado(REC)



-Antes de que vuelva papá ¿no deberíamos de recoger todo esto?
-¡Bah! Si lo hemos dejado incluso mejor que antes.
-¿Y la pistola? ¿No deberíamos dejar la pistola donde estaba?
-¿Crees que con lo desordenado que es papá se dará cuenta de dónde la guardaba?
-La podíamos limpiar un poco ¿no? ¡La has dejado llena de chicle!
-¡Déjalo!
-¿Y la bala de la recamara? Seguro que se fija que ya no está.
-Si dejó una bala en la recamara... es que es un verdadero despistado.
-¿Y mamá? ¿Se dará cuenta de que mamá está muerta?

8 de junio de 2012

Que vuelva mamá

Que vuelva mamá a casa, que papá no puede.
Que no vuelva mamá muerta, que venga viva, como siempre.
Que no vuelva muerta, que da miedo, y grita.
Con sus ojos caídos y la cara blanca.
Que vuelva mamá, que vuelva viva.
Que deje a papá que descanse en paz,
que está cansado y no puede más.