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9 de noviembre de 2016

Puzles (REC)

Sigo observando mi trocito de cielo que encontró el niño de gafas verdes cuando cayó al suelo del parque junto a las hojas de mi árbol preferido. Lo tiene envuelto en su roída bufanda azul. Por las noches lo pone bajo su almohada y sueña que es Superman. Yo es cuando intento recuperarlo, pero el pánico se apodera de él al ver mis largas y escuálidas manos acercándose a su rostro. Creo que un día de estos optaré por arrancar un pedacito del niño para rellenar el hueco que tanto añoro y volver a soñar con un mundo puro.

12 de abril de 2016

Entelequia (REC)


El día que una ola salte más de lo convenido se llevará, de lo alto del armario, las figurillas envueltas en plástico de burbujas. Las arrastrará por el rellano de la escalera y las llevará mar adentro, hasta que un niño explote sus burbujas y se hundan en el fondo del océano. Las criaturas del abismo las encontrarán y se pondrán a jugar con ellas eternamente, rompiendo así el sutil equilibrio que tanto nos ha costado establecer. Nosotras dejaremos de ser necesarias y nos desintegraremos sobre algún algodón de azúcar de alguna feria de algún universo.

23 de diciembre de 2014

Pensamientos cruzados (REC)

-Este se va a enterar de lo que vale un peine –pensó ella.
-¿De qué peine estás pensando? –pensó él. –Soy calvo, de nacimiento, nunca he comprado peines, no sé su precio exacto... ¿300 pesetas? Cabeza calva, peinada antes del alba.
-¿Pesetas... alba? Además de calvo, anticuado.
-¿Cómo que anticuado? ¿Acaso no te gusta el móvil de última generación que he comprado?
-Ya está otra vez pensando en su nuevo móvil. Es que tenía que haber hecho caso a mi abuela: “Vuelta sácale la vuelta a un cojo y ponle la cruz a un calvo”.
-El niño está llorando. ¿Te levantas tú?
-Ve tú, mi calvete. Está pensando en su papá.

3 de enero de 2013

Amigos Imaginarios (REC I)


-¿Qué hace ahí fuera Lucas arañando la ventana?

-¿Lucas, qué Lucas? ¿Tu amigo el vampiro? –preguntó su madre acariciándose el cuello con la mano mojada de jabón de fregar los platos.
-No, este es nuevo.
-¿Lucas, el de las manos largas, el que te coge los juguetes de lo alto del armario? –siguió preguntando, sin prestarle mucha atención, mientras se secaba muy lentamente las manos en su cuerpo desde las axilas hasta las nalgas.
-No mamá; este es nuevo y se llama Lucas y sabe hablar muchas lenguas y...
-¿Lenguas...? ¡Calla! –censuró su madre mientras se ruborizaba pensando en sus fantasías nocturnas.

8 de octubre de 2012

Ruiseñores mudos




     Salieron del refugio cuando se les acabó la comida y el agua. Lo primero que hicieron fue buscar a Roko. Pero no acudió a sus llamadas, seguramente estaría escarbando en las petunias del vecino. El sol brillaba como nunca; hacía calor. Ella dijo que no se escuchaban los pájaros cantar. Él comentó que estarían en el carrizal, comiendo trigo. 
     Cuando sus ojos se acostumbraron de nuevo a la luz, ella se fijó en él y se rió de su rostro.
       -¡Tu cara es como un higo maduro, está arrugada y fofa!
       -Pues la tuya parece un melocotón sonrosado –contestó el niño también riendo.
     Ella gritó mientras se ponía las manos en la cara. Lloriqueó al comprobar que le ardía mucho, y que estaría muy fea. 
       -Pareces un melocotón maduro –continuó riéndose el chico- como los que le dábamos al abuelo que se quedó sin dientes por comer tantos. 
     Ella se metió la mano en la boca para comprobar que todavía tenía dientes, y vio estupefacta como dos se caían al suelo envueltos en sangre. Lloró. Él la consoló. Fueron al columpio en donde antes el roble daba sombra, cogidos de la mano.
       -No se escuchan los pájaros cantar...

11 de julio de 2012

El ciclo de la vida

Una familia sentada en las frías escaleras del parque se abraza fuerte. Un padre juega con su hijo cerca de aquel extraño grupo de 121 personas, amontonadas, que se empeñan en tocar el cielo y rascar las nubes para hacerlas nevar. Una abuela arropa  a una docena de niños para protegerlos de un padre malabarista. Los jóvenes amantes giran en la rueda de la vida; ella suelta sus trenzas al viento, está embarazada sin saberlo; están enamorados.
Todo parece normal, piensa el anciano sabio mientras observa a todos desnudos a su alrededor. Todo son juegos y risas, amor y familia. Todo normal, todo tranquilo… menos un niño enrabietado al que tiene que aplacar su genio tocándole el puño de su mano apretada.

14 de junio de 2012

De tal palo, tal astilla(REC)

-Por lo que más quieras lávate bien esas manos antes de acostarte, que tienes los dedos llenos de mocos, que luego los vas dejando pegarlos en la pared, que parece ya un collage. Espero que hayas hecho los deberes y no me lleguen quejas de tu profesor de lengua. No arrugues los pantalones cuando te los quites; déjalos sobre la silla bien estirados. Prepara la cartera con los libros de mañana, ya sabes que te cuesta despertar. Los dientes, los dientes también, que no se te olvide. ¡Parece mentira que tengas ya cinco años...! Apaga la luz al salir, que te pareces a tu padre, siempre despistado.
-¡Puta, cierra tu sucia boca!

1 de marzo de 2012

Inspiración

Veo junto a su reloj unos números grabados en su piel. Deben de ser los que Rubén quiere. Me acerco a él de rodillas, para no despertarlo. Miro a Rubén que se esconde tras el cristal de la puerta del comedor. Tengo que hacerlo o me zurrará. Vuelvo a colocarme las gafas con el dedo, e intento subirme los pantalones. Puedo sentir el aliento alcohólico de los ronquidos de mi padrastro. Veo bajo su camisa desabrochada un revolver sujeto al cinturón. Vuelvo a mirar a Rubén que desespera. Sonrío. Él frunce el ceño y golpea su puño con la palma de su mano. ¿Quién sospechará de un niño seboso y miope?

1 de diciembre de 2011

Perdido

Por fin quietas. Todas las personas que por allí deambulaban pararon y miraron hacia arriba. Ahora por fin era el centro de atención. No entendía muy bien lo que decían. Agitaban sus brazos, pero apenas lograba entender una palabra. Intuía que algunos querían que retrocediera, pero otros insistían en que saltara. Varios cogieron sus móviles y empezaron a grabarme. Toda aquella situación me puso muy nervioso y apunto estuve de resbalar y caer. Al rato todos se marcharon, menos una mujer y su niño pequeño. Llegaron los bomberos, y con su gran escalera alzaron al chico, que me estrujó entre sus brazos.

3 de noviembre de 2011

Mujer.

Como tantas veces había hecho de niño arranqué una margarita del suelo y la miré con cierta nostalgia. Esa vez no la deshojé en busca de respuestas a: ¿Me quiere, no me quiere...? Me la puse en el pelo de adorno; porque ahora que soy niña... sé que me quiero.

Regresar a la infancia.


Como tantas veces había hecho de niño me acerqué al quiosco del parque. Apoyé mis brazos en el mostrador de chapa y empecé a hurgar mis bolsillos en busca de alguna moneda. Mientras tanto miraba las montañas de gusanitos, los rascacielos de chicles, los nidos de serpientes de regaliz... Mi boca comenzó a babear cuando vi al lado de las golosinas de cola unos sobres sorpresa de soldados, los necesitaría para terminar la misión. El quiosquero, impaciente, me echó; espantaba a los niños. Me até la cuerda que llevaba a modo de cinturón y marché arrastrando los pies. Tenía que recuperar la máquina del tiempo y regresar.

17 de octubre de 2011

Crisis.

-Mamá. ¿Qué es la crisis? Nos han pedido en el colegio un trabajo sobre qué es la crisis.
-Hijo, eso ya no tiene importancia.
-Papá me ha dicho, mientras me traía en coche, que la crisis es como cuando uno gana muchas muchas canicas y las mete todas en una misma bolsa, que al final la bolsa se rompe y te quedas sin canicas.
-Sí cariño así es.
-También me ha dicho que por la crisis ya no podemos comprar muchas cosas. Y que tengo que cuidar todos mis juguetes, y si se rompen tampoco podremos arreglarlos… ¿Entonces no  podremos arreglar el coche…? ¿Y papá…? ¿Dónde está papá?