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4 de marzo de 2025

Un mundo mágico (REC)

 



Vuela, príncipe, vuela. Dijo la niña susurrando mientras lo dejaba caer por el hueco de las escaleras. Su cara era de asombro, no golpeó con ningún barrote y el príncipe cayó hasta desaparecer en un mundo mágico. Ella sorprendida e ilusionada, con una gran sonrisa, quiso seguirlo. Trepó por la barandilla y volvió a susurrar: vuela, princesa, vuela.


15 de noviembre de 2016

Pequeñas bibliotecas (REC)

Espero que puedas perdonarme, le dijo Garbancito al niño que estaba leyendo su cuento mientras se comía un trocito de galleta que Alicia, la del otro cuento prestado, le había dado para que pudiera crecer mucho y así poder liberar a la princesa que estaba encerrada en lo alto del castillo. Pero al niño no le parecía bien del todo. Le gustaba la idea de que Garbancito pudiera crecer, pero no para liberar a la princesa, sino para poder librarlo a él de la máquina infernal que lo mantenía con vida.

21 de junio de 2016

Sueños perfumados de princesa (REC)

Cuelgan de las cuerdas de la del quinto, como cada día entre semana, bonitas historias de amor envueltas en inmaculadas sábanas perfumadas con jazmín; dos o tres, quizás cuatro si ha habido suerte. Los sábados toca colada familiar; tristes ropajes perfumados con lágrimas de una madre que soñó con ser princesa.

5 de noviembre de 2014

Cuando todo duerme.(REC 2/3)

El muñeco fue el primero en cerrar los ojos. Después el coche de bomberos silenció la sirena; el castillo de princesas subió el puente, cerró sus ventanas y apagó las luces; la bailarina paró de girar cuando se terminó la música. Entonces salí de la roída caja de cartón y, sigilosamente, empecé a tirar de la sábana. Y recé. Recé para ver si esa noche podía arrastrar hacia mi boca algo más que simples sueños.

15 de septiembre de 2014

Nuevo plan de ataque para conquistar a la princesa del 9º (REC 2/2 FINALISTA)

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz me dibujé para conquistar a la princesa que vivía en el 9º. Subí decidido a declararle mi amor. Pero al verme dijo que me faltaba un sombrero, de esos de copa. Bajé al 4º. Allí vivía un sombrerero. Pregunté por un sombrero de copa, el más elegante. Costaba 5 monedas de oro. Subí al 15º. Un enano de la suerte con una olla repleta de oro me abrió. Necesitaba una varita de hada que vivía en el 33º y no me la daría sin un beso de la princesa. Regresé a la alcantarilla y diseñé un nuevo plan.

9 de octubre de 2013

Secuestro de amor (REC)



Érase una vez un cuento de amor al que la hija de la bibliotecaria arrancó las páginas 12 y 13. La princesa ya no conoció a su príncipe azul; ya no hubo hechizos, ni miradas, ni paseos cogidos de la mano, ni besos bajo la luz de la luna... y vivieron juntos para siempre y comieron perdices.
Todas las noches, bajo las sábanas de la cama de la niña, a la luz de una linterna: una princesa conoce a su príncipe azul; queda hechizada por su mirada; pasean juntos de la mano; se besan bajo la luz de la luna... y son felices.

13 de febrero de 2012

Princesa.

Una lágrima que recorre el fino rostro de porcelana aparece cuando se quita la goma que aprieta su brazo. Deja la jeringuilla colgada de la frágil vena al tiempo que un placentero cosquilleo invade su cuerpo. Una gota de sangre brota de su rígido brazo cuando la jeringa cae por efecto de la gravedad. Ella unta su dedo corazón con la sangre y se lo lleva a sus carnosos labios, saboreando así un poquito más la droga mezclada con su sangre azul. Sus piernas flojean, y ella desliza su etéreo cuerpo desnudo por la pared hasta conseguir sentarse en el suelo. Desde tierra puede ver a su príncipe azul abandonando sus aposentos. Coge un trocito de espejo roto que tiene bajo sus nalgas; mira su rostro marcado por el rímel corrido. Le parece ver a la más hermosa del reino. Cierra los ojos. Sonríe. Por fin se convierte en la ansiada princesa del cuento... de su propio cuento.