Mostrando entradas con la etiqueta principe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta principe. Mostrar todas las entradas

4 de marzo de 2025

Un mundo mágico (REC)

 



Vuela, príncipe, vuela. Dijo la niña susurrando mientras lo dejaba caer por el hueco de las escaleras. Su cara era de asombro, no golpeó con ningún barrote y el príncipe cayó hasta desaparecer en un mundo mágico. Ella sorprendida e ilusionada, con una gran sonrisa, quiso seguirlo. Trepó por la barandilla y volvió a susurrar: vuela, princesa, vuela.


9 de octubre de 2013

Secuestro de amor (REC)



Érase una vez un cuento de amor al que la hija de la bibliotecaria arrancó las páginas 12 y 13. La princesa ya no conoció a su príncipe azul; ya no hubo hechizos, ni miradas, ni paseos cogidos de la mano, ni besos bajo la luz de la luna... y vivieron juntos para siempre y comieron perdices.
Todas las noches, bajo las sábanas de la cama de la niña, a la luz de una linterna: una princesa conoce a su príncipe azul; queda hechizada por su mirada; pasean juntos de la mano; se besan bajo la luz de la luna... y son felices.

23 de septiembre de 2013

La libélula azul. Página 15.(ENTC)



Mi madre me dijo que desde el momento en el que fui concebida, una libélula azul apareció en el jardín de casa. Esa libélula, en cierto modo, me protegió de todo peligro durante el embarazo. Se posaba sobre su barriga y batía sus alas al ritmo de mi corazón. Ahora tú me dices que ya no eres un príncipe azul; que eres una libélula azul y que perdiste las alas en un extraño accidente; que ahora solo me quieres proteger; y que si me quedo embarazada me cuidarás para siempre. Pero tu aliento huele a sapo. Y no me creo que con aquel beso que te di te convirtieras en lo que me dices que eres ahora. Lo siento, pero te has equivocado de cuento. El tuyo comienza en la página 213, en donde están aquellos molestos moscones, y nada de azules… verdes, muy verdes.

3 de mayo de 2013

Favores de un brujo (REC II)


Disfrazado de vendedora de manzanas el brujo apareció. Ella se dejó hechizar con la condición de que cada 25 años se pudiera despertar y bailar toda una noche con su príncipe azul. El brujo aceptó y le ofreció la manzana envenenada.
Cada 25 años, como él había prometido, su príncipe azul aparecía, la besaba y bailaban toda la noche. El primer baile fue espectacular. El segundo correcto. El tercero preocupante. El  cuarto aterrador. El quito apocalíptico. En el décimo tuvo que pedir otro favor al brujo para ver si podía incinerar esos huesos que cada 25 años venían, la besaba y bailaban con ella.

17 de abril de 2012

El sueño del árbol. (Finalista TripeC)


Imagen de Juan Luis López Anaya.
Se puede ver en su blog:


   Veo agua, mucha agua; me rodea. Parece un mar, ¿de lágrimas?, no sé.
   Una sirena trepa por mi cuerpo; se posa en un extremo. Está húmeda. Seca sus cabellos al viento. Llora. Sus lágrimas hacen crecer margaritas sobre mi piel. Son de pétalos, de todos los colores. Miro como las coge. Las deshoja: “Me quiere, no me quiere…”. ¿Será su amor su príncipe azul?
   Un pájaro aparece de la nada; revolotea entre las ramas de mi cabeza. Me está despeinando. Se posa en lo más alto; comienza a comer margaritas. Cada pétalo de color que ingiere, hace cambiar su plumaje: Rojo, amarillo, azul, violeta… otra vez rojo. ¡No!, se comerá todas las margaritas; la sirena no sabrá si le quiere su príncipe azul.
   Se queda sin margaritas la sirena. Se zambulle en el agua de un gran salto. Chapotea. Me salpica. Un pez sale del agua; queda atrapado entre mi ramaje. ¡Qué frío está! ¡No para de moverse! Me hace cosquillas, ¡qué risa!
   ¡Tengo sueño! Doblo mis ramas hacia la almohada. Está calentita, ¡qué gustito! No puedo dejar de pensar en la sirena. ¿Estará en el fondo del mar con su príncipe?
   Me arropo con las sabanas aun sabiendo que, como, cada mañana al despertar, estarán mojadas.